Algo nuevo comienza...

¡Hola a todos! Este es mi blog personal. Como bien dice el título, además de ser mi lugar personal, donde os iré informando a todos los que queréis saber de mí, sobre las pequeñas y grandes cosas comentables que continuamente nos ocurren, me gustaría que fuese eso; una encrucijada; donde se juntan diferentes y distantes mundos, que tal vez de otro modo nunca se encontrasen. Ahora el destino lo quiere así.Habrá opiniones sobre lo humano y lo divino, sobre lo políticamente correcto y sobre lo que no lo es tanto. Sobre temas incómodos y sobre los que todo el mundo quiere hablar. Sobre equilibrio y desequilibrio; sobre justicia y paz; sobre alimentación natural; sobre deporte y política; sobre amistad y vida social; sobre amor y trascendencia... En fin, sobre tantas cosas y tantos mundos...Un abrazo a todos y a todas.

viernes, 26 de febrero de 2010

Debian GNU/Linux en marcha (I)

Hola de nuevo.

Pues sí; en contra de lo que la mayoría de los que alguna vez habéis entrado por aquí podéis pensar, seguimos con vida y actividad. Y esta vez va a haber alguna diferencia en mi artículo, respecto a los anteriores.

Porque anteriormente siempre he expresado opiniones, impresiones, ideas, vivencias... en esta ocasión vamos a materializar algo. Porque dicen que el movimiento se demuestra andando. Y yo que siempre hablo de las bondades del software libre y GNU/Linux como filosofía... tenía que hacer algo concreto al respecto.

De forma que, en este artículo, voy a explicar cómo se puede instalar y configurar una distribución Debian, que, en mi humilde opinión, y tras haber probado muchas distros diferentes, es de lo mejor que hay en este mundillo. Muchos usuarios la evitan por tener una gran complejidad; otros por ver que tiene unos programas un tanto anticuados. Si eres de los que sólo ves el inconveniente de la dificultad, y tienes un ordenador de hace más de un año, voy a explicarte algunos pasos sencillos a través de los cuales puedes tener una Debian totalmente funcional. Y obsérvese que digo totalmente, porque es así como te va a quedar.

En primer lugar, obtener el CD. Yo te recomiendo que obtengas el CD directamente desde su página, de http://cdimage.debian.org/debian-cd/5.0.4/i386/iso-cd/
Aquí se ve que hay muchos CDs para elegir. Yo recomiendo sólamente el primer CD. Y vamos a descargar, además, el correspondiente a la arquitectura estándar de i386. No recomiendo en general la arquitectura AMD64, supuestamente adecuada para ordenadores de 64 bits, como core2duo y AMDs. No es apenas apreciable para un usuario doméstico la mejora de rendimiento, y hay algunas limitaciones en cuanto a compatibilidades (hay que recordar que la mayoría de programas se siguen programando para sistemas de 32 bits, y luego hay que adaptarlos a 64); además de que prácticamente se duplica el consumo de memoria.

También recomiendo obtener el CD Live de la versión 5.0.2 de Debian con el escritorio Gnome. Este CD hará que podamos arrancar desde él mismo nuestro ordenador, y veamos, sin modificar nada de nuestro disco duro, cómo podría funcionar dicho sistema en nuestra máquina. Esto, por supuesto, siempre será una impresión aproximada; una vez instalado, el rendimiento mejora muy considerablemente, lo tendremos castellanizado (el Live está en inglés) además de que podrán obtenerse otros controladores para algunos dispositivos y muchos otros programas. Este CD lo encontramos en: http://cdimage.debian.org/debian-cd/5.0.2-live/i386/iso-cd/

Si estás funcionando en un sistema windows (bueno, y en cualquier otro), ten en cuenta que lo que descargues es un disco imagen, y como tal tendrás que grabarlo; es un error grabarlo como CD de datos. Busca expresamente la opción de "grabar disco imagen". Tenemos que crear un disco arrancable.

Ahora tenemos que ver cómo queremos que esté nuestro Debian en el ordenador. Podemos elegir que sea el único sistema, o que conviva con otros (por ejemplo, windows), de forma que al arrancar elegiríamos el sistema con el que queremos operar en esa sesión. En el primer caso, es todo muy sencillo; en el segundo, tendremos que conseguir que haya un espacio sin particionar en nuestro disco, o una partición completa de la que podamos disponer. Para ello, tendremos que utilizar programas particionadores de los que hay por ahí: partition magic, gparted (recomiendo este, que, además de funcionar bien, es libre. Por supuesto, como siempre, descargarlo de su sitio original y hacer también un disco imagen, como hemos hecho con Debian). Lo encontramos aquí:
http://sourceforge.net/projects/gparted/files/gparted-live-stable/Oldfiles/0.4.6-1/

Eso sí, una advertencia para usuarios de windows vista. Este "fabuloso" sistema es ante todo desconfiado, y por ello chequea el estado de sus particiones al apagarse, y cuando vuelve a arrancarse, se asegura de que se mantengan igual; porque si no es así, no arrancará. Es muy importante tener esto en cuenta. En este caso, sólo podremos conseguir ese espacio libre reduciendo una partición desde el propio vista (por supuesto, el espacio que nos permite liberar es mínimo). Salvo que, por supuesto, conozcáis una herramienta externa que pueda burlar este control. Si no es así, absteneos de utilizar aquí particionadores externos con windows vista. Y otra advertencia: ahora mismo desconozco cómo funciona este tema en el recién salido windows 7. Es muy probable que la situación sea la misma que para vista, y recordad que el principio de precaución es fundamental en estas tareas.

Más advertencias y recomendaciones: si tenéis intención de "empezar de cero", poner windows y GNU/Linux y quizá después quitar GNU/Linux un tiempo, tened en cuenta lo siguiente. Primero siempre instalaremos windows; porque cuando se instala windows borra los anteriores gestores de arranque que encuentre. Si ponemos primero nuestro GNU/Linux y después windows, windows borrará el arranque de GNU/Linux y no podremos acceder a él. Y no es sencillo recuperar el arranque; teóricamente sí que lo es, pero siempre hay problemas.
Y si queréis sin más borrar el GNU/Linux y volver a windows por cualquier razón, recordad que antes de borrar nada hay que entrar en windows y recuperar su propio gestor de arranque. Esto es fundamental porque Grub es el gestor multiarranque que GNU/Linux nos instala. Es multiarranque, pero se "gestiona" desde GNU/Linux, y si no encuentra ninguno, no va a funcionar y no arrancaremos nada. Es algo sencillo; aquí, por ejemplo, se nos indica cómo hacerlo: http://www.principiantes.info/winxp/recuperar_sector_arranque.php

Llegados a este momento en que tenemos el deseado espacio libre, bien gracias a nuestro particionador externo, o bien a través de la herramienta de redimensionar particiones de windows vista, decidimos probar vía CDLive lo que podrá ser nuestro futuro sistema Debian. Arrancaremos el ordenador entonces desde el CD Live que ya tenemos también descargado y creado. Seguramente podrá hacerlo sin problemas. Pero puede que haya que cambiar el orden de arranque en la bios. Como ya sabréis, en la bios del sistema (a la que se accede, según sistemas, con f1, f2, f10, f11, f12 justo cuando encendemos el ordenador) se puede definir el orden de dispositivos que ha de chequear el ordenador para arrancar. Podemos indicarle que, en primer lugar chequee la unidad de CD o la disketera en lugar del disco duro. En algunos modelos, simplemente con f10, f11 ó f12 se interrumpe el arranque y seleccionas unidad para arrancar. Nos aseguraremos, en cualquier modo, de que intente arrancar en primer lugar desde nuestro CD-Live de Debian.
Es importante que veamos que funcionan cuestiones tan básicas como el sonido, una resolución gráfica aceptable, y conexión de red vía cable (posteriormente podremos obtener drivers para el wifi, si es que lo necesitamos). Si esto no lo conseguimos, es mejor que no sigamos adelante con el proceso, salvo que estemos dispuestos a pelear todo lo que haga falta, pues nos puede tocar una dura batalla contra la máquina.
Sólo recordar que el sonido hay ocasiones en que aparentemente no funciona, pero que actuando en los controles de audio puede conseguir habilitarse.

Una vez que hemos probado el live y nos convence la opción de instalar, y tenemos el deseado espacio libre, que recomiendo que sea al menos de 20 GB (lo que es el sistema en sí puede ocuparnos unas 5 GB) para hacer un uso normal del futuro sistema, y hemos probado el CD Live satisfactoriamente, Hacemos esta vez que arranque el sistema desde el CD de instalación. Volvemos a tener en cuenta las cuestiones anteriormente citadas para arrancar desde un CD.

Y comenzamos el proceso de instalación propiamente dicho. En primer lugar, seleccionaremos la opción de instalación más estándar (podemos elegir, si así lo deseamos, la instalación gráfica; pero no va a aportarnos ninguna ventaja práctica). Nos hará, entonces, elegir pequeñas opciones como lenguaje, país, teclado... aquí elegimos las opciones estándar: Español, España, español (salvo que tengas un teclado especial que sepas cuál es; siempre podrás probarlo y modificarlo posteriormente). Seguimos con el nombre de máquina que más nos guste. Dominio, generalmente no tendremos que poner nada, salvo que hablemos de un sistema de redes y/o servidores que no será el caso de quien siga esta guía. La zona horaria será la nuestra. Pero cuidado, porque cuando nos hable de UTC, en nuestro caso la respuesta es "no".

Continuamos con el particionado definitivo. Aquí vamos a definir el estado real final de nuestras particiones. Tened en cuenta que, mientras se esté definiendo esto, no va a escribirse nada hasta que no lo confirmemos. Por tanto, podemos probar, volver atrás, rehacer todo, etc. hasta el momento final en que hagamos que escriba los cambios al disco duro. Normalmente es recomendable la propuesta de particiones guiada, con separación para la /home. Esto es muy interesante, porque va a hacer que queden nuestros datos de usuario en una partición diferente a la del sistema.
Si el espacio libre para nuestro sistema Debian es muy reducido (alrededor de 10 o 15 GB) es razonable que tengamos todo en la misma partición, sólo con el añadido de la partición swap.
A veces ocurre, sobre todo en equipos con mucha RAM, que la partición swap que genera es gigantesca. Esto no nos interesa, ya que la swap es sólo una especie de memoria auxiliar en el disco duro que el ordenador utilizará en caso de no tener RAM suficiente. Tradicionalmente se consideraba razonable que la swap fuese el doble de la RAM; y es probable que Debian, de forma automática intente adjudicarnos esa cantidad de swap. Pero si hablamos de, por ejemplo, 3 GB de RAM, 6 GB de swap es un despilfarro, son 6 GB que probablemente no se usen nunca. Si aún así no nos importa, porque tenemos un disco gigantesco, pues perfecto. Pero si queremos cambiar eso tendremos que hacer modificaciones manualmente en esas particiones ya predefinidas.
Una vez que tenemos ya esto claro, le mandamos proceder y ahí ya quedará todo modificado. Recuerda siempre que una partición que se modifique es susceptible de tener pérdida de datos, con lo que conviene siempre hacer previamente una copia de seguridad de su contenido. Para ello, lo más práctico es siempre tener un disco duro externo de gran capacidad al cuál poder volcar la información necesaria.

Llegados aquí, nos pide configurar los usuarios y sus claves. Normalmente definiremos la clave de root o administrador del sistema, y posteriormente un usuario común, con su clave correspondiente. Esto es porque el usuario root o administrador sólo lo utilizaremos para tareas administrativas en las que sea necesario. No es conveniente su uso de forma habitual. Utilizando el "usuario común" evitaremos problemas de borrado o alteración accidental de ficheros de configuración y otros importantes para el buen funcionamiento del sistema; pues este usuario carece de permisos para realizar dichas tareas.

Ahora hemos de seleccionar una réplica en red. De ella nos "alimentaremos", es decir, instalaremos los programas de nuestro sistema. Si estamos en España, no es recomendable, en contra de lo que pudiera parecer, el servidor de España, pues suele dar múltiples errores. Yo suelo elegir siempre el servidor de Francia (su primera opción); aunque también son interesantes el de Alemania y el de Finlandia (también en sus primeras opciones). Desconozco cuáles pueden ser interesantes para quienes estéis en el continente americano.

Normalmente, como en el caso del dominio, alguien que siga esta guía no utilizará un proxi, de forma que dejará este campo en blanco. Y después de esto, llegamos ya a la selección de programas.

Aquí depende de lo que queremos. Para un sobremesa, yo recomiendo dejarlo como está, que suele tener seleccionados "sistema de escritorio" y "sistema estándar". Si tenemos un portátil, es interesante seleccionar también la opción referida a ordenadores portátiles. Y aquí es cuando hará el grueso de la instalación del sistema, y se tomará su tiempo en realizarlo.

Y vamos finalizando el proceso de instalación básica. Al terminar lo anterior, nos preguntará si queremos poner el grub en el sector principal de arranque. Le decimos que sí, de forma general. Si la opción que barajásemos es crear un diskette de arranque, para que sólo se arranque Linux cuando encendamos el ordenador con el correspondiente diskette dentro, le diríamos que no; y al preguntarnos dónde querríamos el arranque, le diríamos que en "/dev/fd0" (nos lo explica, de todas formas, podemos leerlo en las opciones). Ahí nos creará un diskette de arranque (obviamente, tendremos que tener en ese momento un diskette utilizable dentro de la disketera, pues lo creará en ese momento).

Una vez creado el grub en un lugar o en otro, ya habremos terminado la instalación como tal. El grub (si lo hemos puesto en el sector principal de arranque) creará un menú que posibilite elegir entre los diferentes sistemas operativos que haya identificado que hay en la máquina. Nos dirá que va a reiniciarse, y que recordemos quitar el CD para que no vuelva a arrancar desde él porque en caso contrario ¡intentaría repetir todo el proceso que ya tenemos hecho!


Llegados aquí, ya tenemos un sistema Debian utilizable. En próximas entregas, lo vamos a ir convirtiendo en totalmente funcional. Enhorabuena a los intrépidos valientes que habéis intentado este proceso.

Un saludo y nos vemos en la próxima entrega.

4 comentarios:

Sin pensarlo dijo...

A ver si saco un rato para leerlo!!!

Gonzalo dijo...

Jose... estas hecho todo un técnico.
Y yo con mi Windows...
Un saludo desde "la compertencia".

Jose Luis López de Ciordia dijo...

Gracias Gonzalo. La verdad es que no me considero especialmente técnico, es algo en lo que he cacharreado. No tiene nada que ver con, por ejemplo, lo que tú puedes saber de peluquería.

Por cierto; ya verás que ya he puesto un comentario también en tu blog.

Saludos.

Gonzalo dijo...

Lo he leído, José Luis. Gracias por pasarte y por esas palabras.
Un abrazo.