Algo nuevo comienza...

¡Hola a todos! Este es mi blog personal. Como bien dice el título, además de ser mi lugar personal, donde os iré informando a todos los que queréis saber de mí, sobre las pequeñas y grandes cosas comentables que continuamente nos ocurren, me gustaría que fuese eso; una encrucijada; donde se juntan diferentes y distantes mundos, que tal vez de otro modo nunca se encontrasen. Ahora el destino lo quiere así.Habrá opiniones sobre lo humano y lo divino, sobre lo políticamente correcto y sobre lo que no lo es tanto. Sobre temas incómodos y sobre los que todo el mundo quiere hablar. Sobre equilibrio y desequilibrio; sobre justicia y paz; sobre alimentación natural; sobre deporte y política; sobre amistad y vida social; sobre amor y trascendencia... En fin, sobre tantas cosas y tantos mundos...Un abrazo a todos y a todas.

martes, 14 de octubre de 2014

Ideas que cambian tu visión del mundo

De nuevo por aquí. Tras un tiempo sin publicar nada en este blog, me he animado (¿o debería decir "me han animado"?) a escribir esta pequeña entrada.
Para algunos de los que me conocen no es ningún secreto que sigo buscando la materialización de cambios importantes en mi vida. Esto me ha llevado a seguir blogs como Vivir al máximo
Pues bien, en su última publicación, me lanzaba, nos lanzaba un reto: poner ideas que para nosotros han sido transformadoras de nuestra visión de la realidad. Pondré algunas, a pesar de que puedan no ser interesantes para todos.

  • No necesito buscar la aprobación de los demás. Esta idea fue para mí fundamental para empezar a ver el mundo de otra manera, y abrirme a nuevas formas de ver las cosas, y desdramatizar. Desde luego que necesitamos, como seres sociales, estar integrados socialmente y tener un entorno amistoso y favorable; pero esto no se busca de forma expresa, sino que se gana en la medida en que entendemos que nuestro bien va de la mano con el de los que nos rodean y trabajamos por ello.
  • La cooperación es maś poderosa y da mejores resultados que la competición. En la línea de lo que he terminado diciendo en la idea anterior, cuando descubrimos que cooperar con otros es más efectivo que competir con ellos, nos liberamos, y descubrimos que tal vez la vida no sea esa "lucha sin cuartel por salir adelante" que se nos dice más o menos abiertamente desde infinidad de medios. Siempre recordaré aquella viñeta en la que dos burros están atados a la misma cuerda, uno mirando hacia un extremo de una habitación y el otro hacia el contrario. Los dos tienen un saco de zanahorias a la vista, y tiran por ir hacia él; pero se encuentran con la oposición de que el otro tira en sentido opuesto. Finalmente, exhaustos, se dan cuenta de que todo es mucho más fácil si, en lugar de seguir tirando y tirando, van primero los dos juntos a comerse el saco de un lado, y luego van al otro.
  • No seguimos una religión o una filosofía por ser mejores que otros, ni por hacer méritos; lo hacemos porque sentimos que es algo que forma parte de nosotros, y nosotros parte de ello. Recuerdo aquella vez en que me hicieron aquella gran pregunta: "¿Entonces tú te consideras mejor que los no creyentes?" Y ahí estaba la respuesta. Yo no estoy en ese tema para ser mejor que nadie. Estoy para seguir el que entiendo y percibo que es mi camino personal, que no tiene por qué ser el de otros.
  • La justicia, entendida como equidad absoluta, puede resultar una trampa. Una trampa cuando nos indignamos continuamente descubriendo situaciones de no equidad en la vida cotidiana. Y es que la vida, casi por definición, no lo es. Unos viven más, y otros menos. Unos trabajan más y otros menos. Unos son más fuertes y otros más débiles. Incluso hay especies que se comen a otras. Pero esto es así. Incluso alguien como Jesús de Nazaret puso en su día "el dedo en la llaga" con este tema, relativizando los conceptos de la justicia humana: Mateo 20, 1-16   Trabajar por la justicia no supone buscar igualdad para todos en términos absolutos, sino defender su dignidad y su derecho a su propia identidad, siempre con los límites de "mi libertad termina donde comienza la de los otros".
  • La energía está por encima de la materia. Esto, así dicho, puede sonar algo como muy "etéreo", pero en realidad nos puede llevar a conclusiones muy concretas para nuestro día a día. Alguien como Max Planck ya llegó en su día a la conclusión de que "la materia como la entendemos hoy día podríamos decir que no existe". Indagando en las profundidades de la materia, había un momento en el que las partículas eran inapreciables y eran todo espacios vacíos rodeados de orbitales de energía. De esa forma, podríamos decir que la materia por sí sola no es nada, y no es capaz de generar más materia; sólo la energía puede crear materia. Esto es capaz de cerrar las puertas a los más cerrados planteamientos materialistas de creer sólo en lo que se ve, y abrir las puertas y ventanas de nuestra percepción de par en par. Porque claro; la energía es real, pero no la vemos ni tocamos ni oímos; sólo algunas de sus materializaciones. ¿Qué materia hay en la transmisión de un e-mail o un fax? Y sin embargo, son muy reales. Todo esto nos permite relativizar muchas cosas de la vida cotidiana. Es difícil enumerarlas; os dejo que lo experimentéis.

Bueno, pues esta es mi propuesta de cinco ideas que me parecen determinantes para ver la vida de otra forma. Podía haber puesto muchas otras, pero estas son las que he recordado en este momento. Saludos.


3 comentarios:

Diego dijo...

Hola Jose Luis,

Me gustan todas las ideas, y me ha sorprendido especialmente la de la justicia. Invita a la reflexión...

Yo también he escrito mi lista de 10 ideas que han cambiado mi vida… más 2 ideas extra (se ve que Ángel crea tendencias jejeje)

Te invito a que les eches un vistazo en: http://tuvidatuaventura.com/10-ideas-que-cambiaron-la-vida/ , a ver que te parecen.

Un saludo!

Valeria Numen dijo...

Hola, José Luis.
De tus cinco ideas, me quedo con la primera, la de que no necesitamos buscar la aprobación de los demás. De hecho, es muy liberador empezar a hacer las cosas por uno mismo, sin buscar complacer a nadie.
Un abrazo.

Valeria Numen dijo...

Hola, José Luis.
De tus ideas, me quedo con la primera: la de que no necesitamos buscar la aprobación de los demás. De hecho, es muy liberador empezar a hacer las cosas por uno mismo.