Algo nuevo comienza...

¡Hola a todos! Este es mi blog personal. Como bien dice el título, además de ser mi lugar personal, donde os iré informando a todos los que queréis saber de mí, sobre las pequeñas y grandes cosas comentables que continuamente nos ocurren, me gustaría que fuese eso; una encrucijada; donde se juntan diferentes y distantes mundos, que tal vez de otro modo nunca se encontrasen. Ahora el destino lo quiere así.Habrá opiniones sobre lo humano y lo divino, sobre lo políticamente correcto y sobre lo que no lo es tanto. Sobre temas incómodos y sobre los que todo el mundo quiere hablar. Sobre equilibrio y desequilibrio; sobre justicia y paz; sobre alimentación natural; sobre deporte y política; sobre amistad y vida social; sobre amor y trascendencia... En fin, sobre tantas cosas y tantos mundos...Un abrazo a todos y a todas.

domingo, 4 de julio de 2010

Un hasta luego...

Hola a todos,

Como muchos ya sabréis, mi madre finalmente ha fallecido y ahora descansa en paz. Este post del blog es una carta para ella, en su memoria. Sé que la leerá.


Hola Mamá:

Hace ya tiempo que nos dejaste. Por lo menos, eso pensábamos con frecuencia cuando no eras ya capaz de reconocer a tanta gente; o de hablar con racionalidad; o cuando no eras capaz de tantas y tantas cosas que una persona se supone que tiene que poder hacer.

Y es que para alguien cuya vida siempre fue una frenética actividad desviviéndose por los suyos y haciendo lo posible y lo imposible por que todos estuviesen bien, eso parecía que era no estar ya. ¡Cuantas veces dijimos y pensamos: “ya no es ella”!


Tu vida no fue fácil ni sencilla. Ya desde pequeña te encargabas de tus hermanos menores, y aprendiste mucho, mucho, sobre amor y responsabilidad. Sinsabores de juventud te marcaron, y esa visión fatalista y de desengaño siempre la tuviste presente. “La felicidad no existe”, me decías con frecuencia. Sólo te ilusionaba el hecho de que todos los tuyos estuviesen bien, y no les faltara nada nunca. Tal vez por eso vino la enfermedad. Tal vez por eso decidiste irte poco a poco, cuando consideraste que “el trabajo estaba hecho”.

Pero quizás seguías en realidad trabajando, cumpliendo tu último encargo. Quizás nos estabas enseñando la última lección. Tal vez tenías que demostrarnos que lo esencial de la persona es algo que no está en sus capacidades intelectuales, racionales, o psicomotrices. Yo lo fui descubriendo en pequeños detalles del día a día. Por ejemplo, cuando, pese a no reconocer a las personas, sabías quiénes eran “de los de casa”, quienes eran importantes. O cuando querías que nos sentaramos contigo, para no hacer ni decir nada. O cuando, pese a no poder entablar una conversación con fluidez ni claridad, mostrabas esa honda satisfacción que no se ve pero se percibe con sólo que te abrazásemos o te cogiéramos de la mano con sentimiento amoroso. Porque ese sentimiento lo conocías muy bien y siempre te acompañó.

Por eso es que tal vez en realidad no nos dejaste cuando así lo pensábamos. Incluso quizás tampoco nos dejas ahora totalmente. Sigues ahí, con esa presencia latente, que nos invita a percibir más allá de la razón, y a recordar que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Gracias mamá, por tanto trabajo bien hecho durante tu difícil etapa terrenal. Gracias también por haber estado y haber sido esa parte tan importante de nuestra vida. Nos reconforta sentir, con esa capacidad que la razón nunca podrá entender, que te encuentras bien y en paz. En paz porque además sabes que las lágrimas que derramemos en estos días no están motivadas por la tristeza, ni la amargura, ni por la desesperanza; sino que son lágrimas de emotividad, de las que se derraman cuando de repente nos vemos obligados a decir a alguien a quien queremos “hasta la próxima”.

Así que, de parte de toda la familia, gracias y hasta siempre; porque siempre seguirás con nosotros.

7 comentarios:

Gonzalo dijo...

Vaya! Jose Luis...
no tenía ni idea de este "desenlace".
Te acompaño en el sentimiento; y lo digo de corazón.

Porque pese a ser una frase hecha
-de las que usan en momentos como este-
has conseguido con tu Entrada que hoy entienda su significado, de un modo más amplio.

Porque puedo compartir tu pena... pero también este modo de pensar, de VIVIR.

Ánimo!
(estoy seguro -segurísimo- de que le ha encantado leerte; incluso antes de "colgarlo" aqui)

Un abrazo.

Jose Luis López de Ciordia dijo...

Pues muchas gracias, Gonzalo. Conseguí leer la carta al final del funeral. Y no puedo explicar las sensaciones de todo tipo que siento después de haberlo hecho. Entre otras, sensación de liberación y de conciliación.
Yo también creo que a ella le ha gustado.

Anónimo dijo...

Hola Jose Luis.
gracias por tus palabras de cariño hacia una madre.
simepre me siento emocionada con las personas que "pasan" al equipo de la vida de los de sin madre.
sé que para tí esta carta ha significado mucho.
gracias por compartirlo.
inés.

rebeca dijo...

Hola, José Luis.
Te acompaño en el sentimiento, de todo corazón.
He leído tu carta y me he emocionado desde la primera línea.
He llorado no de tristeza, sino de emoción, como tú dices.
Me imagino cómo fue leer la carta en el funeral y cómo mucha gente conectaría con ella pensando en alguien cercano.
Acabo de descubrir tu blog a través de la presentación de la página web del Proyecto Utopía que tenía archivada en mi ordenador.
He tenido una doble sorpresa:
La primera, que te conozco de que compramos en la misma tienda (comidita sana).
La próxima vez que coincidamos, me daré a conocer.
La segunda, que conozco a Gonzalo (¡Hola, Gonzalo!).
O sea, que si no os conocéis, yo soy vuestro nexo de unión.
Un abrazo a los dos.

Nurkia dijo...

José Luis:
Lamento tu pérdida, de todo corazón te envío un abrazo.
La carta está preciosa, seguro a tu madre le ha encantado al escucharla desde donde quiera que se encuentre.
ánimo y seguimos en contacto.
Nurkia

Jose Luis López de Ciordia dijo...

Gracias, Rebeca, por tus comentarios. Y sí, sí que conozco en persona a Gonzalo.
Ya hablaremos la próxima vez que coincidamos en Bioalai.

Jose Luis López de Ciordia dijo...

Hola Nurkia. Gracias por tus palabras. Además, todo un honor esos halagos cuando vienen de una escritora con todas las letras. Seguimos en contacto.